lunes, 12 de marzo de 2018

¿Está en riesgo de extinción el Homo Sapiens?

Recientemente, he terminado de leer un libro que para el ciudadano del común, ese ser devoto, entregado a la religión y a la ignorancia, y con personalidad y criterio fácilmente influenciables por las masas, podría resultar un tanto extravagante, pecaminoso, y atrevido. Un libro que despierta el interés de las personas para darle un posible sentido a las preguntas que más han inquietado a la humanidad durante tantos años. ¿De dónde venimos? ¿Hacia dónde vamos? Son las incógnitas sobre las que giran la trama de la novela y que, para la mente reflexiva, crítica y abierta, podría ser la panacea que explique el Origen de la vida y su devenir en las próximas décadas.

No quiero revelar muchos detalles del libro, pues reduciría las posibilidades de que usted, amigo lector, recurra al texto en toda su extensión con más de 500 páginas. Mucho menos quiero despertar polémica, pero cualquier opinión es amablemente aceptada como válida respetando las creencias de cada uno. Sin embargo, lo que sí quiero plantear a modo de reflexión y tema de conversación es, ¿hasta qué punto la tecnología domina nuestras vidas? O mejor, ¿qué tan rápido llegará el día en que el homo sapiens deje de existir como especie?

Actualmente, los seres humanos dependemos en gran parte de la tecnología para realizar nuestras tareas diarias, además, cada día son mayores los avances en este campo. Medios de comunicación masivos, medios de transporte propulsados eléctricamente, dispositivos móviles en redes 5G, transmisión de energía inalámbrica, robots con inteligencia artificial, domótica en los hogares, prótesis robóticas controladas por la mente, incluso chips intradérmicos para prevenir enfermedades, para pagar la cuenta en un restaurante o para abrir la puerta de tu casa.

Todo lo anterior, me conduce a pensar que en menos de 100 años, la esencia del hombre sabio, dentro de una especie autónoma y razonable, se verá amenazada por la intervención directa de la tecnología. Los seres humanos careceremos de humanidad al tener en nuestros cuerpos antígenos artificiales del tamaño de una célula, o al poseer extremidades robóticas producto de una amputación, o quizá al poder conversar de manera natural y espontánea con un armatoste futurista de cables y circuitos —como Sophia—, o sencillamente al tener chips incrustados en el cerebro que permitirán acceder a toda clase de información de manera inmediata.


Quiero detenerme aquí y dejar la reflexión acerca del Hacia dónde vamos y de las ideas que había pensado alguna vez en mi mente inquieta. Ideas que, con una lectura crítica del libro, se han acrecentado más. No es ficción, es una realidad que a pequeños, pero insistentes pasos, se va consolidando en una sociedad consumida por el afán de sobrepasar los límites del pensamiento y la razón. Una historia llena de fantasía que se narra con gran lógica y materialidad en Origen, un libro de Dan Brown y que, si eres curioso, te despejará dudas acerca de las cuestiones planteadas al inicio de esta entrada, o puede que te surjan más, tal y como me sucedió a mí. Quizá te sorprendas al descubrir De dónde venimos.

NOTA: aclaro que el libro no está escrito con la mera imaginación del autor. Todo ha sido fruto de un largo proceso investigativo apoyado por antropólogos, físicos, astrónomos, y científicos de áreas como la biología, e incluso teólogos y comunidades religiosas. Un abrazo y gracias por leer mi entrada, además de los gestos y diversas emociones que de ella pudieron asomar.

12/03/2018

1 comentario:

  1. Hola Dieguín, espero que te encuentres excelente el día de hoy. En cuanto a la entrada, creo que este tema es un punto sensible en la historia de la humanidad, por las razones que expones a lo largo del texto y por la, casi inevitable, realidad apresurada que se da con cada día que pasa. Admito que inspira un poco de respeto la idea de perder la humanidad que nos diferencia del resto de los animales; aún más, el hecho de permanecer y permitir que dicha realidad ahogue nuestras ilusiones, despojándonos de nuestras vidas.

    No es la primera vez que me recomiendan el mismo libro, por lo que creo necesario, un poco obligatorio, darle la oportunidad de generar y responder preguntas que nos han acosado por tanto tiempo.

    Como siempre, tienes muy buena redacción, lo que me ayuda a mí, el lector, a aprender un poco más en términos de cohesión y coherencia. Te felicito por tu buen trabajo.

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