Hoy haré una entrada corta
pero, por esta característica, no deja de ser relevante, y menos para mí.
Hay muchos placeres en la
vida. Algunos sujetos le sacan provecho a su existencia leyendo, saliendo con
sus amigos, viendo series y películas, jugando videojuegos, estudiando o
practicando algún deporte. Yo pertenezco al grupo de personas que invierte su
tiempo libre en el gimnasio; este es uno de mis mayores placeres. Más que un
deporte, el ejercicio físico se ha convertido en una parte fundamental en mi vida,
así como el aire que respiro, o como el alimento que me da energía; el gimnasio
es el motor que me impulsa con motivación en este arduo y pesado recorrido de
mi existencia.
Todo comenzó hace nueve
años. Sí, hace un buen tiempo para no tener un súper cuerpo como otros. Sin
embargo, ha sido tiempo perdido dado a la falta de disciplina y voluntad que
tenía por aquel entonces. Asistía con emoción de lunes a viernes, pero llegaba
el fin de semana y con él el fin de mi energía. Era asistir una semana para faltar
dos meses, grave error. Todo cambió hace un año exactamente, cuando decidí que
si quería mis músculos grandes y tonificados, debía comenzar una rutina
exigente, disciplinada y constante. Con mucho esfuerzo he logrado parte de los
resultados que quiero. Voy todos los días y descanso los sábados para que mi
cuerpo se recupere de la fatiga muscular. Además, la mejor parte de todas, es
que no debo preocuparme de una manera tan ortodoxa de mi dieta. Como mi
objetivo es primero subir de peso y luego tonificar, debo comer constantemente
alimentos de cualquier tipo sin excederme, claro está, en las grasas y
azucares, siendo estas últimas las de mayor cuidado ya que, en grandes
cantidades, se convierten en grasa. Eso sí, el trasnocho y el alcohol debo
evitarlos, el descanso es fundamental para que se reconstruyan las fibras
musculares y el alcohol pues, una cervecita de vez en cuando no hace daño.
Durante este año de entrenamiento
intenso, he pasado de 62 kilos a 67 kilos; el objetivo es llegar a los 75 kilos
construidos de masa muscular y no de grasa. Por eso, cuando llegue a los 70
kilos, debo concentrarme más en la dieta. Definitivamente si lo sueñas y lo
deseas con toda tu alma, lo logras. Cada día en el gimnasio lo disfruto al
máximo y es por esto que, más que pasar el tiempo libre, es un estilo de vida
que me libera de tensiones y me llena de energía y alegría.
Bueno, dije que era una
entrada corta pero siempre me emociono hablando de estos temas. Dejaré hasta
aquí porque ya me voy a entrenar. ¡Nos leemos la otra semana!
18/03/2018
Hola Diego, jajaja, me encanta que disfrutes tanto hacer algo y te invito a que nunca pares de trabajar por tus sueños y metas. Los resultados son obvios a la vista, tienes un cuerpo muy tonificado, por lo menos, para mi punto de vista de gordito sedentario.
ResponderEliminarEl goce de sentir como todos los músculos se ejercitan y crecen, lo estoy empezando a descubrir, cosa que me gusta demasiado. Ojalá, algún día de estos podamos bombear juntos y ponernos bien buenos juntos.
Buena entrada, un abrazo.