Dentro del perfil del estudiante Bolivariano, la formación
integral para la transformación social y humana es relevante. Es por esto que
se direcciona al futuro egresado hacia un enfoque investigativo, sin el cual
esa transformación social no sería posible. Dentro de la Facultad de Educación y
Pedagogía de la Universidad Pontificia Bolivariana se hace hincapié en la formación
del docente investigador. Para saber hacia dónde vamos en este tema y qué
trabajos adelantan algunos de los compañeros que están próximos a graduarse, el
pasado lunes 12 de febrero se realizó una conferencia donde se presentaron
cuatro proyectos.
En términos académicos, hay propuestas interesantes que a
futuro pueden servir para otras investigaciones. Sin embargo, en el ámbito comunicativo,
personalmente, dos situaciones me llamaron la atención. Nos estamos formando
para ser maestros, por ende, la expresión oral debe ser nuestro fuerte. Los nervios
pueden jugarnos malas pasadas, es comprensible, y más frente a un público académico
y exigente, pero a estas alturas de la carrera, en vísperas de una graduación,
es increíble ver colegas que aún se dejan dominar por la ansiedad y el temor.
El contacto visual, la expresión corporal y el manejo del ritmo y tono en la
conversación son fundamentales. Primera situación. Segunda, es algo triste ver que
algunos compañeros asisten a estos encuentros como si fuera una obligación volcando
su poco interés a sus dispositivos móviles o a la comodidad de sus asientos con
una siesta pasajera. Si no hay interés por asistir a estos eventos, es mejor no
hacerlo y evitar faltas de respeto.
Para concluir, debo mencionar que este encuentro resulta
apropiado para conocer el trabajo y experiencia de otros compañeros con la investigación.
Además, sirve como base para mejorar las debilidades personales en la comunicación
y expresión, como el habla. Debo decir que si el interés de la Facultad es
formar docentes investigadores, sería bueno acercar más a los futuros maestros
a este tipo de eventos desde los primeros semestres o, en su defecto, realizar
estos espacios de conversación más a menudo y promocionarlos, con mayor fuerza,
dentro de la comunidad para crear interés por la investigación.
17/02/2018
Las propuestas fueron interesantes, tienes razón, pero los estudiantes no hicieron el mejor trabajo por defender sus trabajos de grado. Los nervios pueden desviar nuestra intención y equivocar el discurso, pero también es cierto que como maestros en formación próximos a graduarse, no pueden permitirse ser consumidos por pánico escénico. Como mencionó el profesor José Cano, después de tantos años de docencia, aún se siente nervioso al hablar ante un público, pero según lo veo yo, no es eso lo que nos transmite. Un discurso nervioso transmite inseguridad, lo que conduce a la falta de interés por parte de una audiencia.
ResponderEliminarY estoy totalmente de acuerdo contigo, Diego, en cuanto a que estos espacios deberían tener una mayor divulgación en la Facultad. En lo personal, rara vez me entero de ellos.
Saludos,
Elena.